Se enfrentan dos generaciones, dos estilos, dos ideologías.
Karpov representa la organización del estado ruso, del gobierno comunista, un ejemplo para la juventud de su país. Kasparov representa la Perestroika, la reforma, el desarrollo de una nueva estructura en la Unión Soviética.
Karpov es capaz de comprender la esencia de cada posición y convertir una mínima ventaja en victoria.
Kasparov es el ataque en tromba, las fuerzas de la naturaleza volcadas sobre un tablero de ajedrez.
Ambos se detestan.
Su rivalidad es la más salvaje de la historia en cualquier deporte. Nunca al planeta le suscitó mayor atención este juego.
